La verdadera locura quizá no sea otra cosa que la sabiduría misma que, cansada de descubrir las vergüenzas del mundo, ha tomado la inteligente resolución de volverse loca.

Enrique Heine

Eso es amor


Una mañana agitada, a las ocho y media, un señor mayor de unos 80 años llegó al hospital para que le retiraran los puntos de su pulgar. El señor dijo que estaba apurado y que tenía una cita a las nueve. El doctor le dijo que tomara asiento sabiendo que quizás tardaría más de una hora en atenderle. Lo vio mirando su reloj y decidió examinar la herida. Mientras lo curaba, le preguntó si tenía cita con otro médico esa mañana ya que le veía agobiado. El señor le dijo que no, que necesitaba ir al geriátrico para desayunar con su esposa.



El doctor le preguntó sobre la salud de ella. Él le respondió que hacía tiempo que estaba allí porque padecía Alzheimer. Le preguntó si ella se enfadaría si llegaba un poco tarde y le respondió que ella no sabía quién era él desde hacia cinco años. El doctor, sorprendido, le preguntó: ¿y por qué sigue yendo usted cada mañana, aún cuando ella no sabe quién es usted?



Él sonrió y le dijo: ‘Ella no sabe quién soy yo pero yo aún sé quién es ella y la amo’. Al doctor se le erizó la piel y tuvo que contener las lágrimas mientras él señor se iba y pensó: ‘Ese es el tipo de amor que quiero en mi vida, el amor verdadero es la aceptación de todo lo que eres, has sido, serás y no serás en la vida. La gente más feliz no necesariamente tiene lo mejor de todo: ellos solo hacen todo lo mejor que pueden. La vida no se trata de cómo sobrevivir a la tempestad si no de cómo bailar bajo la lluvia’