365 noches después

Recuerdo todo lo que ocurrió aquella noche. Tal día como hoy, 25 de septiembre. La noche se echaba cuando me llamó Pablo. Hacía tiempo que no tenía noticias suyas ni de su rastra. Habíamos perdido la pista  el uno del otro y  por esa razón, me alegró su llamada. Hablamos cerca de una hora y casi sin darse cuenta, me convirtió la larga espera en algo más agradable. Porque a veces unas palabras, en el momento preciso, pueden hacernos la vida más llevadera. Igual que nunca olvidaré la fecha de aquella llamada, también recordaré sus últimas palabras y el tono preocupante con que las ponunció: ‘Cristina, ¿puedo hacerte una pregunta? Permanecí en silencio por espacio de unos segundos, dubitativa. Contesté un escueto ‘sí’ y él añadió simplemente, ¿Te pasa algo, verdad?


Porque la realidad siempre sucumbe a la impostura como si se tratase de un oso frente a un nido de miel. Resulta demasiado complicado vivir con una losa ahí dentro, donde se alojan los sentimientos y (dicen) los remordimientos. Eludí el tema con un ‘Ya hablaremos, Pablo’ y desde esa noche hasta la de hoy, han transcurrido justamente otras 365. No volví a saber de él pero sí pude comprobar que todo lo que hacemos, más tarde o más temprano, nos es devuelto.

2 comentarios:

Sangre dijo...

A veces pasa eso, nos dejamos llevar y pasan 365 dias mas, aunque la verdad es que siempre nos pasa algo, cada uno de esos 365 días, aunque ninguna de esas cosas que nos pasan merezcan una llamada a Pablo, para darle la razón...

Un abrazo Cris...me gusto tu reflexión, que tal esa carrera??

Cristalina dijo...

Hola, Sangre...

Primero que nada (como dicen por México), agradecerte tus comentarios y apreciaciones. Sé que me sigues de cerca y eso es de agradecer. Resulta gratificante escribir no sólo por el hecho de hacerlo y sentirte más o menos realizado a nivel personal si no también, comprobar que suscitas el interés en alguien más.

¿Mi carrera? He de reconocer que siempre he sido demasiado injusta conmigo misma. Realmente, soy licenciada desde hace casi tres años. Después, empecé a estudiar Publicidad pero en el año más trascendental de mi vida que ha sido este, he descubierto que mi futuro no está en la facultad. Quizás nunca lo estuvo allí.

De todas formas, mándame un comentario con tu e mail (no lo publicaré porque tengo activada la moderación de comentarios) y así te cuento en qué estoy metida ahora... Sé que te va a gustar la idea...

Un besito y no dejes de soñar,

Cris,