
Hoy volví a pensar en ti, en el embrujo de tus ojos, en la cara de estupefacción que se me quedó cuando mis ojos te devoraron por primera vez. Ayer también te dediqué más minutos en mi cabeza que a mí misma. Encantada es la palabra que define la situación en la que me encuentro inmersa de manera irrazonable. No tengo en mi mano ningún dato objetivo que indique que puedas estar mínimamente interesado en mí. Además si lo estabas tendrías que haber mostrado interés en mí.Pero... nada de nada. Pero aún así, sigo emperrana en ello.
Ayer me sumergí en el recuerdo de tu mirada que nació en mi mente mientras atravesaba el centro de la capital en el abarratado suburbano. Fue entonces cuando me acordé de esa mirada que entrecruzamos hace ya algún tiempo. No mucho pero tampoco poco. Me envolví en la nube de tus ojos tostados mientras el tiempo no dejaba de contar en el reloj. Acomodada en uno de los asientos del metro me evadi de la realidad y es que, aunque solo sea en el fondo, y formando parte de mi vida tan solo unos minutos me alegras la vida, tanto es así que entre ensoñaciones me pasé de estación. Con cara de atolondrada abandone el asiento que ostentaba y que pronto ocuperon ansiosamente aquellos cuyas preocupaciones se reducen a encontrar un sitio libre en el metropolitano. Me levanté y dejé atrás el vagón.
Mi mente no sabía donde estaba y de repente miré hacia arriba y un letrero rezaba: "Lavapiés". Efectivamente me encontraba en uno de los barrios más castizos de Madrid por el que tan solo una vez anduve. Tal vez fue el destino pero allí fui a parar. Había abusado en exceso de mi imaginación y de mi asiento y terminé allí con cara de tonta. Me daban ganas de reírme de mí misma por cometer semejante despiste pero preferí que los viajeros que merodeaban por el andén no notaran lo que hubiera sido un patente desvario. Y es que así es: me haces desvariar.
Hoy también lo hiciste fue entonces cuando hubiera dado lo poco que tengo en mi haber por volver al pasado, a la infancia. En esta ocasión fueron dos niños, fruto de la felicidad o del alborozo excesivo de dos amantes que se desearon solo por momentos, los que me hicieron que mi memoría recolectase mis tardes de diversión con mi hermano. Se trataba de una niña más o menos rubia de unos 5 años y de un niño que cumpliría los 7. Iban parloteando afablemente cuando entraron al vagón y pronto levantaron el interés de los viajeros.
Ella llevaba un libro titulado "Aprender a escribir", él portaba una enorme cartera con ruedas último modelo en la que Bart Simpson acaparaba todo el protagonismo. Un individuo, que parecía ser su padre, les observaba con asombro desde la cercanía. Reían hasta que pronto llegaron los llantos. La niña echó a llorar porque su hermano la había quitado lo que ella no dudaba en denominar "mi libro". Entre las cabezas de la gente pude vislumbrar que se peleaban por un libro que le pertenecía a ella pero que él tenía en su poder. Esa era su retahíla: deseaba que su hermano le devlviera aquel volumen. Lo deseaba con todas sus ganas. Su pequeña cabeza pensaba que con él sería más feliz. Lloraba y pataleaba y el padre, no mediaba en la situación.
Entre sollozos abandonaron el vagón de tren, con sus voluptuosas y recién estrenadas mochilas escolares que el padre tenía que transportar. Cuando el vagón se sumió de nuevo en el silencio pensé lo preciosa que es esa edad donde las peleas se entablan por libros, por bolígrafos o cuadernos de pintar. Es la edad de la inocencia en la que nuestra máxima preocupación es ver la película de E.T. Daría lo que fuera por volver a gozar de los 8 años aunque egoístamente solo fuera por evadirme de la situación en la que me encuentro y de la que tu ni tan siquiera eres consciente. Apenas me conoces solo compartimos un par de horas y unos días después unas escuetas palabras. Pero aún así tal vez la casualidad o la no casualidad nos haga coincidir. Tú mientras tanto continúa haciendo fotos que yo seguiré entrevistando
7 comentarios:
Muy bonito Cris, al igual que el otro. Pero qué tiene esa mirada? ya me contarás.
Un beso
Te has leído el superlargo?? Eso significa que me has dedicado más de cinco minutos...jajaja...
Pues no sé pero la quiero para mí y soy consciente de que no la alcanzaré.
bss.- Cris.-
no tiene que ver nada con esta entrada, pero mirando tu perfil, he visto que en intereses pones: animales, y luego pones: toros....
Que alguien me lo explique, porque te refieres a la tauromaquia, no?
cris... un consejo... si no hay indicios, busca eso mismo en otra mirada... besitos
Es increible lo que puede pasar por la cabeza de una persona... Un día te miró y (muy seguramente) sin saberlo te robo el corazón.
Quién sabe a cuantos les has provocado las mismas sensaciones.
Estoy de acuerdo con Mara. Hay que buscar el amor donde lo hay.
Nos vemos pronto Cris!!!
Amy
Pero que majos sois todos!
Bueno no sé a cuantos les habré provocado esa sensación imagino que a pocos porque sino me hubieran dicho algo...jajaja...
Bueno pues nada buscaré el amor donde lo haya a ver si lo encuentro... creo q es difícil. Gracias Mara y Amy por escribirme!
Un fuerte abrazo!
Hola kike gracias por tu comentario. ya te escribí algo en uno de tus blogs y como te digo sí soy taurina pero creo que lo cortés no quita lo valiente y por ello, también los animales a pesar de la pujanza que últimamente están adquiriendo los "antitaurinos" entre los que no sé si te encuentras pero bueno todas las opciones son absolutamente respetables o al menos eso pienso yo.
Pasate por aquí cuando quieras porq no suelo escribir mucho de toros. Bueno eso si quieres. Me estoy prolongando así que nada un saludo.-
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