Varios días llevo escuchando en la radio una canción que me turba. Sinceramente...no sé muy bien la razón. Tal vez sea porque me recuerde a algo o a alguien que mi mente no puede olvidar. Mi memoria registra a toda aquella persona con la que comparto más de medio segundo, tiempo necesario para recordar: su nombre, edad, profesión, color y corte de pelo,
estatura media, la marca del reloj que lleva, y así sucesivamente hasta intentar averiguar casi de manera mental su número de teléfono. Cosa que ya me gustaría lograr aunque, tampoco sé muy bien para qué porque luego "me corto como la leche cuando hace calor". En resumidas cuentas, sin darme cuenta registro todo lo que pasa a mi alrededor. Algunos me tasan de "curiosa" (cosa que no pongo en duda) pero yo me considero particularmente observadora.
estatura media, la marca del reloj que lleva, y así sucesivamente hasta intentar averiguar casi de manera mental su número de teléfono. Cosa que ya me gustaría lograr aunque, tampoco sé muy bien para qué porque luego "me corto como la leche cuando hace calor". En resumidas cuentas, sin darme cuenta registro todo lo que pasa a mi alrededor. Algunos me tasan de "curiosa" (cosa que no pongo en duda) pero yo me considero particularmente observadora. En la facultad conocí a un individuo similar con el que por supuesto, ni quiero, ni me comparo. Su nombre era (y espero que siga siendo) Miguel. Era uno de esas personas que marcarán mi incipiente carrera de periodista. Siempre acudía a clase extremadamente abrigado: con una gabardina gris, una americana azul marino, un jersey debajo de esta y como corolario una camisa que, si la memoria no me falla, parecía ser de tejido afranelado. Con sus gafas posadas a media altura sobre la nariz, las arrugas que evidenciaban el paso del tiempo y una muñequera en la mano derecha, nos daba ejemplares clases de redacción periodística. Poseía el don de la paciencia y
evidenciaba una paideia aprendida por el transcurrir de los años y por una laga y provechosa actitud de aprendizaje. Si un rasgo destacaba en él era lo memoriado que era: se aprendía, de todos y cada uno de los alumnos que abarrotaban su clase, su nombre, edad, lugar y fecha de nacimiento, sitio en el que te sentabas en clase, amigos con los que te veía por el pasillo, peinado y sinceramente creo que memorizaba también tu número de teléfono. Esto último son elucubraciones mías pero viendo su prodigiosa capacidad para no olvidar imagino que con solo leer en una ocasión el número pertinente lo flasheaba e introducía en su cabeza para no dejarlo salir hasta que el Alzheimer, o cualquier otra enfermedad que afecte a la memoria, hiciera mella en él.
Me quedo con todo lo que pasa a mi alrededor: gestos, muecas, miradas, palabras, maneras de andar, de reír e incluso de llorar. Posiblemente sea esa cualidad la que me hace recordar a alguien cuando oigo la letra la canción "Tu recuerdo". No sé muy bien a quien. Imagino que a todo el mundo. O tal vez... si que lo sepa pero no quiera recordarlo. Simplemente decir que posiblemente nuestra mirada no se vuelva a cruzar, porque ayer la busqué y no la encontré. La intenté llamar con los ojos y no me contestó.
evidenciaba una paideia aprendida por el transcurrir de los años y por una laga y provechosa actitud de aprendizaje. Si un rasgo destacaba en él era lo memoriado que era: se aprendía, de todos y cada uno de los alumnos que abarrotaban su clase, su nombre, edad, lugar y fecha de nacimiento, sitio en el que te sentabas en clase, amigos con los que te veía por el pasillo, peinado y sinceramente creo que memorizaba también tu número de teléfono. Esto último son elucubraciones mías pero viendo su prodigiosa capacidad para no olvidar imagino que con solo leer en una ocasión el número pertinente lo flasheaba e introducía en su cabeza para no dejarlo salir hasta que el Alzheimer, o cualquier otra enfermedad que afecte a la memoria, hiciera mella en él.Me quedo con todo lo que pasa a mi alrededor: gestos, muecas, miradas, palabras, maneras de andar, de reír e incluso de llorar. Posiblemente sea esa cualidad la que me hace recordar a alguien cuando oigo la letra la canción "Tu recuerdo". No sé muy bien a quien. Imagino que a todo el mundo. O tal vez... si que lo sepa pero no quiera recordarlo. Simplemente decir que posiblemente nuestra mirada no se vuelva a cruzar, porque ayer la busqué y no la encontré. La intenté llamar con los ojos y no me contestó.
5 comentarios:
jajajajaja Cris yo también me acuerdo del Papuchi... lastima que yo no tenga vuestra capacidad mental. Más bien soy como Dori, la pececilla azul que tiene memoria retentiva de 3 segundos... ero para las largas distancias ya te tengo a ti :-)
Amy
Sigue observando que es una de las mejores maneras de aprender.
¿quién sabe si mañana te encontrarás de nuevo con esa mirada?
Un besico
eyyy AMY!!
Eres un cielo aunque la verdad puse fácil el acertijo del profesor ehhh... era ( y espero que lo siga sienod un maquinón)
te acuerdas de sus clases??
bueno wapa gracias por escribir veo que te acuerdas, el igual que yo de ti, de mí.
Javiiiii!!!!!
Seguiré cultivando la observación no te preocupes...
Bueno lo de la mirada puede ser porque a pesar de mi pesimismo TODO ES POSIBLE,no??
OTRO BESICO PARA TI DE MI!
jajajaja...
Envidio eso dela buena memoria... aunque mi problema más bien es que no soy observadora... que no presto atención y... si no me fijo en la marca de tu reloj... ¿cómo me voy a acordar? jejeje besitos!
!hola Mara!!!
Es cierto. Siempre tengo motivos para fijarme en la marca del reloj porque si es bueno se ve a simple vista y lo recuerdas y si es malo, vamos tipo todo a 100 es algo visible.
por eso, siempre que hagas asociaciones de ideas recordarás todo lo que veas. te lo aseguro. Según he leído la gente más memoriada es aquella que vincula personas y cosas o aptitudes.
Pero bueno a veces, como a todo el mundo, "se me olvida lo que quiero". jajajaja.
BSS wapa!
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