
Esta noche me percaté de un hallazgo descomunal. Me di cuenta de que reí soñando. Dormí profundamente y fui consciente de la sonrisa que mis labios profirieron en varios instantes a lo largo de la noche. Algo raro, pero cierto. Tal vez fue porque soñé con las más inverosímiles de las situaciones posibles. Sueño, viniste en el momento adecuado pues, por momentos, me hiciste olvidar aquello que me apesadumbra y anula en los últimos días. Mi sonrisa fue constante, quizás para contrarrestrar la deuda de carcajadas de lo que va de año y restar importancia a las lágrimas que derramé no sin sentido.
Sueño, gracias por estar ahí y por hacerme reír. Sigue ahí, apoyándome a través de ensoñaciones porque no quiero enamorarme de nadie que no seas tú que, a veces me haces reír y otras, como si fueses mi novio, me haces reflexionar, pensar, analizar e interpretar la realidad que me rodea.
Elegiste el sueño perfecto para el momento idóneo. No dudo de tu justicia a la hora de repartirlos y, por ello, solo pido que me mandes las ensoñaciones que merezco.
3 comentarios:
...Gracias por tus palabras en mi casa...nunca dejes de soñar...
Un saludo.
Carlos
Me ha encantado Cris!!! estamos en contacto.
Un besico
Gracias chicos!!!
Sois unos cielos!
Creo que nací soñadora y así seguiré toda mi vida...
Javi estoy superliada con exámenes pero haber si esta semana te puedo llamar...
Bsines para los 2!
Cris.-
Publicar un comentario